Cómo evitar las plagas en los cultivos

 en Plagas

En los últimos cinco decenios el combate de las plagas se ha basado en el empleo a gran escala de los plaguicidas químicos sintéticos. Al examinar los problemas derivados del empleo de plaguicidas se puede comprobar que estos han dejado de ser una opción a seguir, por lo que es cada día más urgente la necesidad de poner en práctica alternativas preventivas que reduzcan, y eliminen, el empleo de químicos.

Principales agentes que causan enfermedades en las plantas

  • Hongos

Aproximadamente unas dos terceras partes de las plagas son causadas por los hongos. Mucha gente los relaciona con las orejas que se forman en los árboles y las sombrillas que comúnmente se ven sobre troncos muertos y otros materiales en descomposición, como hojas y excrementos. Es necesario dejar claro que la mayoría de los hongos causantes de enfermedades son microscópicos, es decir no los podemos ver a simple vista y lo único que se aprecia son sus daños o en muchos casos una especie de algodón cubriendo la parte afectada. Si tenemos una planta enferma rodeada de plantas sanas, ésta puede servir para que a partir de ella se distribuya la enfermedad entre las otras. Los hongos se valen de otros medios como el viento, la lluvia, el agua que corre sobre el suelo, algunos insectos, otros animales y los mismos trabajadores que transportan pequeñísimas porciones del hongo o esporas.

Las esporas cuando se encuentran en gran cantidad tienen una apariencia de polvo muy fino que cae sobre las plantas. Cuando las plantas son aptas para el crecimiento de hongos, las esporas empiezan a germinar y producen una especie de raíz que busca aberturas naturales para penetrar o simplemente rompen la superficie, al igual que lo hacen las raíces en el suelo. Una vez dentro, el hongo empieza a crecer en forma de finos hilos que extraen el alimento necesario para seguir creciendo. Conforme va avanzando provoca la muerte de los tejidos vegetales y es cuando podemos ver los síntomas como: manchas en las hojas, partes negras, pudriciones, etc. Cuando las plantas mueren o cuando recogemos la cosecha, algunos de los hongos se quedan viviendo dentro de los pedazos muertos de las plantas, otros pasan al suelo y ahí siguen vivos hasta que se vuelva a sembrar.

  •  Virus

Los virus son microorganismos microscópicos. La transmisión que provoca las plagas se realiza principalmente por insectos que “pican” las plantas enfermas y al chupar la savia se llevan el virus, luego al alimentarse en una planta sana, inyectan estos virus dentro de los tejidos vegetales. También pueden ser transmitidos por medio de semillas o por las manos de los trabajadores. Algunas enfermedades virales permanecen en las hierbas y de ahí pasan a los cultivos valiéndose principalmente de los insectos.

  • Nemátodos

Estos son animales microscópicos semejantes en su forma a las lombrices y se alimentan especialmente de raíces de plantas causándoles deformaciones, nudos, heridas y pudriciones. Estos pequeños animales pueden penetrar en las raíces o quedarse en la superficie, ellos tienen una especie de aguja en la boca que les permite romper las células y absorber así el alimento. Existen nemátodos macho y hembra, que se aparean y la hembra produce muchísimos huevos. Al acabarse el cultivo, los huevos quedan en el suelo y se abren cuando se vuelve a sembrar y así sigue el proceso. Los nemátodos pueden ser transportados en tubérculos, bulbos, arbolitos de vivero, tierra y agua.

  • Otros agentes

Las plantas también pueden sufrir otras enfermedades o plagas debido a fenómenos naturales o por la actividad de los agricultores. Por ejemplo, en suelos poco fértiles puede presentar desnutrición apareciendo plantas con crecimiento raquítico o con colores pálidos. El exceso o la falta de agua puede también causar problemas como la muerte de las raíces o de toda la planta. El humo excesivo de fábricas o automóviles pueden producir plantas anormales, así como la aplicación indebida de productos químicos como herbicidas, insecticidas, fungicidas, etc.

Técnicas para evitar la aparición o el desarrollo de plagas

Al preparar el terreno, se hace necesario asegurarnos de que los residuos hayan sido eliminados del terreno: restos de plantas, basuras, hierbas, raíces… para reducir así el riesgo de que éstos contengan los agentes que afectaron el cultivo anterior. Estos residuos se deben enterrar para evitar nuevas infecciones. Además el suelo debe estar bien trabajado, libre de terrones y es necesario que haya buen drenaje para que la planta salga rápidamente y no se acumule mucho el agua de lluvia.

Uso de buena semilla

En las semillas pueden transmitirse varios agentes que causan enfermedades, por lo tanto debemos asegurarnos de que la semilla que utilizamos sea buena y además tratada con algún producto que la proteja mientras germina.

• Rotación de los cultivos

La rotación de cultivos es una buena forma de combatir enfermedades. Consiste en cambiar de cultivo cada vez que se siembra en una misma parcela. Por ejemplo, si sembró maíz, en la próxima se puede sembrar tomate. Con la rotación se evita que los agentes que quedan en el suelo encuentren el cultivo apto para su desarrollo. Hay que tomar en cuenta que los cultivos usados en la rotación sean de diferente familias.

Limpieza de instrumentos y partes enfermas de la planta

Algunas enfermedades se transmiten por los instrumentos de labranza, por lo que es conveniente mantenerlos lo más limpios posibles. Algunas veces se puede proceder a eliminar partes enfermas de las plantas para evitar que el mal siga desarrollándose. Esta práctica se usa mucho en los árboles frutales, pero siempre se debe tener el cuidado de enterrar las partes eliminadas, ya que si las dejamos en el terreno pueden seguir distribuyendo la enfermedad entre otras plantas.

Previniendo la aparición de plagas se puede evitar el posterior uso de productos nocivos para el medio ambiente como los pesticidas químicos.

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