La agricultura sostenible clave en el proyecto ‘NNTT Abioagrín’

 en Agricultura

La agricultura sostenible ha sido uno de los objetivos del proyecto NNTT Abioagrín que ha contribuido al desarrollo de nuevas tecnologías y la mejora de la producción agrícola sostenible.

Este proyecto que tuvo comienzo en 2011 y finalizó en 2013, se ha llevado a cabo bajo la creación de un consorcio para el desarrollo de la investigación liderado por AMC CHEMICAL, que junto a BIOMASA PENINSULAR y FERTIBERIA son las empresas fabricantes de productos; RESBIOAGRO, AGQ LABS como empresas de análisis y seguimiento y SAT GRUFESA como empresa de producción agrícola.

Además ha contado con la colaboración de diversas entidades como las universidades de Sevilla y Córdoba, el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología, CITAGRO, CAAE y la FUNDACION CAJA RURAL DEL SUR.

Entre los objetivos de esta iniciativa destaca la utilización de microorganismos beneficiosos y derivados biológicos, en combinación con organoquímicos, para la mejora de la eficiencia e incluso para la disminución de las necesidades de insumos químicos (fertilizantes, fungicidas y pesticidas).

A la hora de utilizar métodos de desinfección del suelo para proceder a su cultivo, se demandan productos biológicos que permitan mantener la eficacia de los tratamientos actuales de forma más respetuosa con el medio ambiente. Por ello se han utilizado nuevas técnicas de aplicación de inoculantes permitiendo una agricultura sostenible y respetuosa con el medio ambiente, al mismo tiempo que se ha incrementado el rendimiento de las cosechas provocando notables beneficios económicos y sociales.

Otro punto clave ha sido la aplicación racional de los fertilizantes químicos e incluso, en algunos casos, sin la necesidad de recurrir a estos. Al mismo tiempo que se ha establecido un control eficaz de enfermedades y plagas con este mismo tipo de productos. Por lo que se logra un factor indispensable para que exista la agricultura sostenible.

La importancia del proyecto también ha residido en la actuación sobre cultivos de alto interés económico y social para Andalucía como son los cultivos hortícolas, tomate, pimiento, fresas, olivar, cereales, arroz y maíz.

Con un presupuesto de 2.732.807 euros financiado en un 75% por el CENTRO PARA EL DESARROLLO TECNOLÓGICO INDUSTRIAL (CDTI) se han conseguido resultados muy notables para disponer de la agricultura sostenible necesaria para el medio ambiente. Evitando el uso de productos químicos como los fertilizantes, abonos, plaguicidad y reduciendo enfermedades y plagas con un incremento aceptable en los rendimientos de las cosechas y los beneficios económicos y sociales del entorno.

El programa ha contado con exitosas certificaciones de CDTI, como la visita en Moguer (Huelva) a las instalaciones de cultivo de fresa donde SAT GRUFESA ha realizado los ensayos de los productos obtenidos en este proyecto. Además de la visita a la planta piloto de FERTIBERIA en Huelva donde se fabrican fertilizantes también utilizados en el proyecto.

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