Riego localizado subterráneo: características y ventajas de su uso

 en Agricultura

El riego localizado subterráneo (RLSb) es la aplicación de agua bajo la superficie del suelo mediante emisores, con dosis de descarga en el mismo rango que el riego localizado superficial. La primera constancia de su uso data de 1913 cuando House irrigó manzanas, alfalfa y cereales con tuberías porosas  enterradas. Los primeros trabajos datan de los años 60, aunque es en los últimos 15-20 años cuando existe una mayor concienciación acerca de sus ventajas, apareciendo tecnologías capaces de potenciarlas. El uso del riego por goteo subterráneo puede ser el futuro del riego en los próximos años y décadas.

Ventajas de utilizar riego localizado subterráneo

  • Potencia la eficiencia de los recursos

Según InfoAgro existen diferentes ventajas del uso de riego localizado como el fomento de la utilización de aguas de baja calidad agronómica e incluso de aguas residuales, con el consiguiente ahorro implícito de recursos hídricos.
-Reduce los aportes de fertilizantes y pesticidas, al incidir directamente sobre la zona de actividad de las raíces.
-Da lugar a un importante ahorro de agua y de energía.
-El sistema de RLSb tiene un mejor aprovechamiento del agua y nutrientes aplicados, lo que deberá dar lugar a mayores producciones y mejores calidades de los productos agrícolas.
-Mejor aprovechamiento de los fertilizantes poco móviles, como fósforo, al estar presentes en la zona de mayor densidad radicular y su disponibilidad en el bulbo durante mucho más tiempo, por lo que también pueden reducirse sus aportaciones.

  • Mejora la eficiencia del riego

La porción más superficial del suelo permanece más seca con el riego localizado, con lo que se reduce la acumulación de sales, esto potencia la característica de efecto mulching de la superficie del suelo. Además comparando los RLSb con otros sistemas de riego, aunque la transpiración es igual en las mismas condiciones, no así las pérdidas por evaporación, que en el caso de RLSb se ven reducidas. drásticamente al encontrarse la superficie del suelo preferentemente seca en comparación con riegos superficiales, ello permite disponer con mucha mayor eficiencia agua para los cultivos bajo RLSb.

Por otro lado no hay problemas de infiltración de sales, de aparición de costra superficial o de compacidad, la falta de uniformidad de aplicación asociada a la escorrentía superficial o a la presencia de charcos se ve notablemente reducida, por lo que la distribución de agua a lo largo de los laterales se ve mejorada.
La posibilidad de utilizar aguas salinas o con un contenido de sales elevado, se ve aún más potenciado con este sistema de riego, reduciéndose la aparición de mermas en las producciones. Da lugar a un menor enfriamiento de la superficie del suelo, provocado en otros sistemas de riego, por lo que las características del suelo y del cultivo permanecen mucho más homogéneas.

  • Localización de la aplicación de agua y fertilizantes

El agua y los nutrientes son aplicados directamente en la zona radicular debio al uso del riego localizado, por lo que pueden ser tomados y usados más eficientemente, facilitando la programación de la fertirrigación mucho más adecuadamente. Como en los sistemas de riego localizado clásicos, en este caso también la alta frecuencia facilita la absorción de agua, potenciada por el doble efecto de mantener la humedad y bajar la salinidad, incluso se ve aún más favorecido ya que el agua y los nutrientes se disponen en el volumen de suelo que más interesa.

  • Promueve el ahorro energético

Da lugar a un ahorro energético promovido por la reducción en los aportes de agua y fertilizante, ahorro de aplicaciones de pesticidas, reducción del trasiego de maquinaria y equipos, etc.

  • Facilita las operaciones agrícolas

El movimiento y tránsito de los equipos de manejo se ven facilitados ya que en la superficie del suelo no se encuentra ningún componente del sistema. El suelo se mantiene mayormente seco durante y después de cada riego, por lo que facilita el tránsito y reduce la compactación, mejorando de este modo la tracción de vehículos y maquinaria. La realización de labores para llevar a cabo la instalación de un nuevo cultivo se ven reducidas ya que el sistema de riego queda fijado y no ha de removerse.

  • Minimiza los requerimientos de labor

La instalación del riego localizado puede permanecer debajo de la profundidad de arado superficial, por lo que proporciona un ahorro de labor al tiempo que facilita la misma.

  • Permite una mayor expansión de los sistemas de riego localizado, tanto en usos como en importancia

Este sistema de riego se adapta muy bien a su empleo en estrategias de riego deficitario controlado, reducciones en los aportes de riego llevan consigo una reducción de las producciones pero de mucha menor magnitud que en el caso de otros sistemas de riego, es decir, con menor tasa de aplicación de agua se obtienen producciones comparables, e incluso superiores a las obtenidas con tasas superiores y con otros sistemas de riego.
Permite su utilización con el empleo de aguas residuales y en una gran variedad de condiciones.

  • Mejora la aplicación de pesticidas, incluidos herbicidas

Las aplicaciones vía riego son mucho más efectivas, ya que el químico es aportado allí donde es requerido, más aún si la superficie del suelo puede sellarse.

  • Reduce la aparición de malas hierbas

La germinación y desarrollo de malas hierbas se ven notablemente reducidos, ya que no hay humedad en la superficie del suelo, lo que reduce la presencia de malas hierbas y por tanto el gasto en herbicidas.
La reducción del uso de herbicidas, favorece la reducción del trasiego de maquinaria y personas, evitando la compactación del terreno y promoviendo el ahorro de combustible y mano de obra.

  • Reduce la aparición de enfermedades

Al estar el suelo seco durante mucho más tiempo y no existir acumulaciones de agua libre en superficie debidas al riego, el riesgo de aparición de enfermedades fúngicas y bacterianas se ve reducido, además la parte aérea de las plantas no entra en contacto con agua del suelo procedente del riego.

  • Reduce la presencia e importancia de las calcificaciones en las conducciones y en los emisores

Al no existir componente evaporativa en los puntos de descarga, se reduce la presencia de precipitados en las tuberías y sobre todo en los emisores.

  • Permite el uso de aguas residuales filtradas

Reduce el contacto con elementos que podrían actuar como fuentes de infecciones para los humanos y ganado, además elimina el olor desagradable.
El agua residual aportada no entrará en contacto con las aguas superficiales y llegará limpia a los acuíferos subterráneos. Incrementa el valor añadido de las instalaciones y explotaciones, al introducir esta mejora ambiental y técnica.

  • Incremento de la vida útil del sistema.

Al permanecer el sistema permanentemente enterrado se encuentra protegido tanto de los rayos solares como de cambios bruscos de temperaturas, roedores, cazadores, etc, siendo éste uno de los factores que juega un papel más determinante a la hora de la valoración económica de un proyecto.

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